Al trabajar de forma remota es normal que con el tiempo se desarrolle confianza e incluso simpatía entre el teletrabajador y sus clientes, lo cual pudiera confundirse con amistad. Por eso es vital aprender a manejar los clientes y la amistad en el teletrabajo.

En especial si uno o ambos son personas a quienes les cuesta mantener la privacidad, comunicarse efectivamente y/o establecer límites. En estos aspectos pueden presentarse situaciones de malos entendidos y conflictos que terminan lastimando y deteriorando la relación al punto que incluso termine de forma abrupta o traumática.

Por eso quiero darte tres recomendaciones para evitar caer en ese tipo de situaciones y preservar la relación con tus clientes en los mejores términos:

Mantén tu privacidad

Hablando claro: tus clientes son tus clientes, no tus amigos. No importa que tan bien te lleves con la persona, no importa que tan afines sean o parezcan ser…

No es recomendable que agregues a tus clientes como amigos en Facebook, ni que les des acceso a cualquier otra red social privada, ni que les comentes sobre tu vida privada. Estas son cosas que luego pudieran revertirse en tu contra.

En las principales redes sociales ya existe una separación entre perfil público y privado. En Facebook puedes tener tu perfil para conectar con amigos y familiares; además puedes y debes tener tu página de negocios para interactuar con tus clientes actuales y potenciales.

En Instagram puedes tener una cuenta como individuo – la cual puedes mantener privada o hacer pública dependiendo de tu estrategia- y además puedes tener una cuenta de empresa para conectar e interactuar con clientes.

Por otra parte, LinkedIn es la red social profesional por excelencia. Este es el sitio ideal para conectar con clientes, colegas, aliados y hacer todo tipo de relaciones públicas profesionales.

Establecer y mantener una clara diferencia entre lo personal y lo profesional manteniendo la privacidad en tu presencia digital es vital en el teletrabajo y tendrá un impacto positivo en las relaciones con tus clientes.

Establece límites

Con aquéllos clientes que requieran llevar a cabo reuniones periódicas para conversar sobre el proyecto o las tareas pendientes, evita que esas reuniones se conviertan en charlas extensas sobre temas personales.

A menos que seas su psicólogo, psiquiatra o coach, lo mejor es que las reuniones sean lo más puntual posible y que el saludo inicial no se extienda más allá de lo debido.

Para ello, establece siempre una hora de inicio, un tiempo de duración y de ser posible una agenda con los puntos a conversar.

También es necesario dar un uso adecuado a los canales de comunicación. Toda comunicación formal debe ser por correo electrónico, mientras que las plataformas de mensajería instantánea son para temas rápidos y puntuales.

Evita utilizar la mensajería instantánea para charlar sobre temas de carácter privado con tus clientes. De hecho, en estos servicios también es recomendable hacer una separación entre personal y profesional. Por ejemplo, con WhatsApp puedes crear una cuenta de empresa para comunicarte con tus clientes.

Comunícate con respeto

Nunca le hables o escribas a un cliente en el mismo tono que lo harías con un amigo o familiar. En especial si se ha presentado un malentendido.

Antes de enviar un correo o mensaje elimina cualquier referencia a sentimientos o connotación dramática, céntrate en los hechos únicamente.

Nunca ataques ni uses sarcasmo ni ningún tipo de lenguaje ofensivo o pasivo-agresivo.

Comunícate en todo momento de manera formal y respetuosa, manteniendo la distancia y el decoro incluso si tu cliente no lo hace.

Si hay un irrespeto constante de esa persona hacia ti lo mejor es terminar la relación con ese cliente. Pero evita en todo momento caer en su terreno.

Finalmente, quiero tratar el tema de los amigos que se convierten en clientes. En este caso la relación personal precede a la profesional y la dinámica cambia un poco. No obstante, lo primordial es mantener una sana separación entre ambas relaciones para que una no afecte a la otra. En Venezuela tenemos un dicho muy aplicable al caso: “cuentas claras conservan amistades”.

El profesionalismo con el que manejes tus relaciones en el teletrabajo tendrá un impacto positivo en tu reputación y te permitirá mantener la tranquilidad y el enfoque necesarios para prestar un servicio de calidad.

Me gustaría que me dejes tus comentarios bajo esta publicación en relación a tu experiencia con clientes y la amistad en el teletrabajo.

 

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